La Partida de Ajedrez
PRIMER PARRAFO
-¿Lo dice en serio? ¿De veras cree que una máquina puede pensar?
La respuesta tardó en llegar. Moxon concentraba su mirada en los fantásticos
dibujos que proyectaban las llamas del hogar.
Desde hace unos días que yo observaba en él una tendencia creciente a postergar la respuesta a la más anodina de las preguntas. Y no obstante, tenía un aspecto preocupado, más que de meditación; era como «si su cerebro sólo pudiera estar ocupado en una sola cosa».
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